Citas

Si solo escuchas las enseñanzas del Dhamma pero no practicas, eres
como un cucharón en una olla sopera. Está en la olla sopera todos
los días, pero no conoce el sabor de la sopa. Debes reflexionar y
meditar.
– Ajahn Chah –

Cualesquiera sean las condiciones externas, cuando la sabiduría está firmemente establecida, nuestros corazones permanecen inquebrantables
– Ajahn Munindo –

“Si tienes tiempo para respirar, tienes tiempo para meditar”
Ajahn Chah

Buda fue una persona que realmente conocía la razón del sufrimiento, y por eso enseñó a las personas a no simplemente evitar el dolor y el sufrimiento, que son efectos, sino a deshacerse de las causas, las impurezas que las provocan. Esas impurezas constituyen la segunda noble verdad de Buda.
– Ajahn Maha Boowa –

Las condiciones en la vida cambian constantemente; en última instancia, son poco confiables y decepcionantes como base de la felicidad. La felicidad duradera solo se puede encontrar en un corazón que ha superado las impurezas mentales de la avaricia, el odio y el engaño.
– Ajahn Paññavaddho –

No hay tiempo que perder. No hay oportunidades ilimitadas para la práctica espiritual. Tenemos excelentes condiciones en este momento, y debemos hacer uso de ellas.
– Ajahn Pasanno –

Los momentos más difíciles para muchos de nosotros son los que nos damos a nosotros mismos:
– Pema Chodron –

Tu práctica es como criar a un pato. Tu deber es alimentarlo y darle agua. Si él crece rápido o lento es algo que concierne al pato, no a ti. Déjalo y haz tu propio trabajo. Tu ocupación es la práctica. Si es rápida o lenta, solo toma nota, no trates de forzarla. Este tipo de práctica tiene una buena base.
– Ajahn Chah –


No se enojen con aquellos que no practican. No hablen mal de
ellos. Tan solo denles consejo continuamente. Vendrán al Dhamma
cuando sus factores espirituales estén desarrollados. Es como
vender medicinas. Promocionamos nuestras medicinas y aquellos
con dolor de cabeza o con dolor de estómago vendrán y tomarán
algo. A aquellos que no quieren nuestra medicina, déjenlos. Esos
son como fruta que aún está verde. No podemos forzarlos a que
estén maduros y dulces –dejémoslos así, dejarlos crecer, endulzar
y madurar todo por sí mismos–. Si pensamos así, nuestras mentes
estarán relajadas. No necesitamos forzar a nadie. Simplemente
promociona nuestras medicinas y déjalo así. Cuando alguien esté
enfermo, vendrá y comprará algo.
– Ajahn Chah –

Estamos lejos de la libertad porque nos hemos alejado del lugar donde yace la libertad, en el corazón puro.
– Ajahn Munindo –

La fe o confianza en el Buddha y en la Enseñanza
difiere de la fe de la que hablan otras religiones. La diferencia
estriba en que la fe budista está siempre supeditada a la
comprobación de la verdad y eficacia de todo aquello en lo
que el practicante deposita su confianza. El Buddha no
propone una serie de artículos de fe que deben ser aceptados
por transcender la razón humana, sino orientaciones de
trabajo que deben ser verificadas a medida que se va
progresando en el camino espiritual. En el budismo, la “fe”
(saddhā) no es una creencia ciega e incondicional, sino una
confianza provisional que se deposita en las enseñanzas del
Buddha por considerarlas en principio convincentes. Desde la
perspectiva budista, dichas enseñanzas pueden y deben ser
verificadas por uno mismo.

– Amadeo Solé-Leris y Abraham Vélez de Cea –

Hacer las paces con las condiciones requiere tiempo y paciencia. Es necesario que haya voluntad de dar tiempo a las cosas.
– Ajahn Thaniya –

Si no te tomas el trabajo de entrenar tu corazón, entonces se mantiene
en estado salvaje, siguiendo los caminos de la naturaleza. Es
posible entrenar esa naturaleza de manera que la puedes usar para
tu provecho. Esto es comparable a los árboles. Si tan solo abandonamos
los árboles en su estado natural, entonces nunca podríamos
ser capaces de construir casas con ellos. No podríamos hacer
tablones o cualquier otra cosa de uso para construir casas. Sin embargo,
si un carpintero deseara construir una casa, buscaría árboles
en su estado natural. Tomaría la materia prima y la usaría para su
beneficio. En poco tiempo podría tener construida una casa.
La meditación y el desarrollo del corazón son similares a esto.
Debes tomar este corazón no entrenado como tomarías un árbol
en su estado natural en el bosque, y entrenarlo de manera tal que
sea más refinado, más consciente de sí mismo, y más sensible.
– Ajahn Chah –

La persona que miente, que transgrede en esta única cosa, que trasciende la preocupación por el mundo que está más allá: no hay mal que no pueda hacer.
– Itivuttaka sutta 25 –

Al final, la gente se vuelve neurótica. ¿Por qué? Porque no sabe.
Solo sigue sus estados de ánimo y no sabe cómo cuidar su propia
mente. Cuando la mente no tiene a nadie que la cuide, es como un
niño sin una madre o un padre que lo cuiden. Un huérfano no tiene
amparo y, sin amparo está muy inseguro. De la misma manera,
si la mente no es cuidada, si no hay entrenamiento o maduración
de carácter con entendimiento correcto, es realmente problemático.
– Ajahn Chah –

Ten atención plena y deja que las cosas tomen su cauce natural,
entonces tu mente se quedará quieta en cualquier entorno. Se volverá
inmóvil como un claro estanque en la foresta, y todo tipo de
animales hermosos y raros vendrán a beber en él. Entonces verás
claramente la naturaleza de todas las cosas en el mundo. Verás
muchas cosas hermosas y extrañas venir e irse. Pero permanecerás
inmóvil. Esta es la felicidad del Buda.
– Ajahn Chah –

Felicidad confiable
“Es sabiduría lo que permite dejar ir
una felicidad menor
a cambio de una mayor felicidad”
– Dhammapada estrofa 290 –